La oposición en el sexenio cardenista (1934-1940). 3. El Comité Pro Raza del Distrito Federal.

El Comité Pro Raza del Distrito Federal (CPRDF) fue un organismo dependiente de la Unión Internacional Hispano y Latinoamericana Pro Raza. Esta última era la matriz de una serie de instancias regionales que se manejaban bajo los mismos estatutos, pero adaptándolos a las variantes que ofrecía la sede en que se establecían los Comités

La Unión Pro Raza, fundada en 1930 por el mexicano Antonio C. Díaz, bajo el lema “Por la vida y la gloria de la América española”, procuraba fomentar las virtudes y cualidades de cada una de las naciones de lo que llamaba el continente hispanoamericano, orientando sus acciones hacia el engrandecimiento material y espiritual de dichas entidades. Los miembros de la Unión actuaban contra las intervenciones francas o encubiertas y la labor absorbente de cualquier país extraño, aunque enaltecían a
...la noble colonia española, quien aún continúa elaborando la nueva raza hispanoamericana y la actual civilización de la América española ["Sus fines", Documentos de la Unión Pro Raza, en Pérez Montfort, 1993, 106]
Se sentían los orgullosos herederos de la tradición hispana en América y pretendían divulgarla al interior y al exterior, además de promover ligas contra el alcohol y otras sustancias “degeneradoras de la raza”; algo que, por cierto, también sería impulsado por el gobierno de Lázaro Cárdenas. Los comités en cada país de Hispanoamérica se dedicarían a defender su tradición nacional, principalmente los valores morales de la vida social y familiar. Cada una de estas dependencias pondría en todo lo alto la bandera de su nación, pero añadiendo por el reverso el lema de la Unión, y tendrían a bien festejar el 12 de octubre, además de la conmemoración de la independencia del país de origen.

El Comité Pro Raza del Distrito Federal fue constituido en septiembre de 1933 bajo el lema “Por la patria y por la raza”, y parece que en su mejor época llegó a tener no más de 30 miembros activos [Pérez Montfort, 1993, 74], quienes, de acuerdo con la percepción que los sectores medios de la sociedad tenían de las condiciones nacionales, condenaban el hecho de que las riquezas de la nación y la industria se encontraran en manos de “extranjeros indeseables”, reflejo de que no existía una verdadera independencia económica en México. Su noción de una independencia económica consistía en “una política económica que favorezca de preferencia a los nativos” [“Consideraciones fundamentales”, Documentos del CPRDF, en Pérez Montfort, 1993, 111]. Levantaron la voz ante la “presión sofocante de la pequeña industria impulsada por extranjeros poco deseables y financiada a base del hambre y explotación de nuestros obreros” [Ibid.], aunque por supuesto en ningún momento pretendieron abanderar la emancipación de las clases trabajadoras explotadas por el capital. Se trataba más bien de señalar al extranjero que usufructuaba con las riquezas mexicanas sin encauzarlas al engrandecimiento de la nación, en un claro ejemplo de la “labor absorbente” que condenaban. En ese sentido, eran bastante específicos en cuanto a sus defendidos: el labrador, sastre, zapatero, ebanista, comerciante ambulante, alfarero, tejedor, jarciero, fotógrafo, platero, músico, las “pobres” lavanderas y los servidores que incluso habían perdido su fuente de ingresos por la desleal competencia que para los puestos más humildes ofrecían, por ejemplo, los chinos. Se trataba de la clase media que veía peligrar su supervivencia, primero, y después sus aspiraciones de progreso material. Por ello, en sus publicaciones el CPRDF sentenciaba:
Si ayudas a las fábricas […] identificadas con el sentir nacional […] contribuyes a la vida y prosperidad de tu patria. Si ayudas a los trusts extranjeros, traicionas a tu nación y vendes a tu propio país [Documentos varios del CPRDF, en Pérez Montfort, 1993, 132]
Los llamados “Águilas Rojas de Anáhuac” consideraban peligrosos los intentos por “asimilar completamente o tratar de imponer en nuestro medio lleno de inquietudes, doctrinas de origen y procedencia extranjera, como el comunismo y otras” [“Consideraciones…”, Documentos del CPRDF, en Pérez Montfort, 1993, 115]. Su trabajo más importante fue la Campaña de Salud Social Nacionalista (CSSN), en la que promovieron una economía proteccionista para reactivar algunos capitales mexicanos que suponían estáticos por las prácticas reprochables de las “mafias secretas” y los trusts de los extranjeros “indeseables”. Impulsaron también una la labor de convencimiento para que “nuestras mujeres” evitaran unirse en matrimonio o amasiato con las “razas degeneradas”, así como que se aplicara de inmediato un “examen médico de todos los extranjeros residentes en el país en forma minuciosa y enérgica”, y se castigara a los nativos que favorecieran directa o indirectamente los negocios sucios de “indeseables” foráneos. A estos, además, se les debía restringir completamente el ingreso al país “mientras prevalezca la crisis económica actual” y el desempleo [“Programa de acción”, Documentos del CPRDF, en Pérez Montfort, 1993, 118-119].

El CPRDF incluyó en el programa de la CSSN el urgente “establecimiento de un mayor número de escuelas técnicas” para el perfeccionamiento de “nuestros obreros”, así como
...la inmediata nacionalización de las industrias del país, tomando en cuenta que en estos momentos ya nuestros trabajadores son suficientemente aptos para administrar y dirigir con acierto cualquier empresa” [Documentos del CPRDF, en Pérez Montfort, 1993, 117 y 121]
Ambas “sugerencias” serían atendidas con la creación del Instituto Politécnico Nacional en 1937 y con la posterior campaña de nacionalización de empresas extranjeras, respectivamente. Es muy probable que estas acciones del gobierno de Cárdenas quitaran razón de ser al CPRDF, ante lo cual sus miembros se vieron obligados a entrar en contacto y ser parcialmente absorbidos por la Confederación de la Clase Media, quizás la oposición más sólida hasta la aparición del Sinarquismo. Así, los “Águilas Rojas de Anáhuac” cambiarían su actitud “propositiva” y su tibia crítica al comunismo, por un virulento ataque a la amenaza judeo-bolchevique.

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Fuentes:

- PÉREZ MONTFORT, Ricardo, “Por la patria y por la raza”. La derecha secular en el sexenio de Lázaro Cárdenas, México, UNAM-FFyL, 1993.

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