La oposición en el sexenio cardenista (1934-1940). 5. La Confederación de la Clase Media

La generosa carpeta de Trabajos Escolares de quien esto teclea sigue dando de sí. En esta fecha tan cardenista, y para equilibrar un poco el asunto -aclaro que no soy cardenista ni anticardenista, sino todo lo contrario; es decir, historiador, pues-, continúo aquí con la serie dedicada a la oposición durante el sexenio del general Cárdenas, en esta ocasión para hablar un poco sobre la Confederación de la Clase Media.

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La Confederación de la Clase Media (CCM), fue una organización de presión política que buscaba beneficios particulares para el sector social que decían representar. La fundaron en junio de 1936 los hermanos Enrique y Gustavo Saenz de Sicilia, descendientes de españoles llegados en el siglo XVII a lo que entonces era la Nueva España. La familia Saenz de Sicilia había sido dueña de una hacienda triguera a las faldas del Iztaccihuatl, de la cual para el siglo XX no quedaba nada; lo cual, sin embargo, no impedía a los hermanos Sáenz mostrarse orgullosos de la hidalguía de su familia. [Pérez Montfort, 1993, 53] Gustavo fue ingeniero y en 1922 colaboró en la organización del efímero Partido Fascista; Enrique, por su parte, había sido director en el Distrito Federal de la candidatura presidencial de Álvaro Obregón.

La CCM tenía como objetivo “estrictamente unificar a toda la clase media mexicana para contrarrestar la actual tendencia comunista y nivelar la actual situación económica y social”; no aceptaba entre sus filas a “políticos profesionales o intrigantes que sólo buscan el medro personal, ni tampoco tiende al sindicalismo imperante en estos tiempos”. [Documentos de la CCM, en Pérez Montfort, 1993, 153] Sus miembros pronto advertirían las tendencias “bolcheviques” del régimen cardenista y adoptarían la bandera de la oposición mediante la propaganda y la presión política contra actos oficiales y mítines sindicales, y señaladamente contra el “pernicioso” comunismo que invadía al país.

En 1937 el Frente Popular Mexicano (FPM) denunció a la CCM por conspirar, junto con el cacique potosino Saturnino Cedillo, para asesinar al presidente Lázaro Cárdenas. La denuncia del FPM derivó en un intento fallido del Congreso por disolver la CCM, ante lo cual ésta respondió afirmando que “no prepara, ni solo ni en asociación, ninguna asonada; combate y seguirá combatiendo el comunismo importado como teoría exótica e inadecuada para México”, adoptada afanosamente por los “judas” mexicanos, Vicente Lombardo Toledano (CTM) y Hernán Laborde (PCM), representantes del sindicalismo y comunismo, respectivamente, sus principales enemigos; se decían, eso sí, portadores del más grande nacionalismo fiel a la tradición y realidad del país:

Si esto es un delito, la Confederación está orgullosa del enorme delito de su amor a México. [Documentos de la CCM, en Pérez Montfort, 1993, 151-153]

Su proyecto más ambicioso fue la organización del Primer Congreso Iberoamericano Anticomunista, convocado a celebrarse en La Habana, Cuba, del 1º al 15 de septiembre de 1937. En la isla lograron contactar con Miguel Sellius, representante del nacional sindicalismo español, además de Coelcher y Th. Kessmeir, del nacional socialismo alemán, y Giovanni Pérsico, del fascismo italiano. El vínculo con el gobierno cubano se dio a través del entonces coronel Fulgencio Batista. No obstante, el congreso, destinado a unificar la resistencia y tácticas anticomunistas en Iberoamérica, y a establecer un bureau de publicidad contra el bolchevismo, no se llevó a cabo. La CCM culpó del fracaso a la influencia ejercida por la diplomacia exterior mexicana, que se encargaba de ganar simpatías para el régimen cardenista. [“Informes sobre la organización del Congreso Iberoamericano Anticomunista”, Documentos de la CCM, en Pérez Montfort, 1993, 168-176]

La CCM, al ser el último y más sólido de los organismos civiles clasemedieros de oposición durante el cardenismo, parece haber articulado en torno suyo, hacia el final del sexenio, las expectativas y esfuerzos de los miembros del Comité Pro Raza del Distrito Federal y de los Camisas Doradas de la Acción Revolucionaria Mexicanista, estos últimos desanimados por la ausencia de su líder Nicolás Rodríguez. Pero la capacidad de la CCM para adherirse organizaciones con similar perfil no se limitó a la ARM o el CPRDF, pues asesoró también el trabajo de grupos reaccionarios como las Juventudes Nacionalistas Mexicanas -estudiantes de la Escuela Nacional Preparatoria que se constituirían como grupo de choque de la CCM-, el Partido Nacional Femenino, la Asociación Nacionalista de Pequeños Agrícolas, la Asociación Nacionalista de Campesinos Guerrerenses y los Estudiantes Universitarios Anticomunistas. Además absorbió organismos como la Vanguardia Nacionalista Mexicana, la Sociedad de Precursores y Revolucionarios 1910-1913, el Comité Nacionalista Depurador de Razas Extranjeras, entre otros. [Von Mertz et al., 1988, 274]


Gral. Juan Andrew Almazán
Gran parte de la clase media mexicana, hacia el final del sexenio cardenista, quedó adscrita al llamado sector popular del PRM a través de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), como parte de la reestructuración corporativa del partido oficial. Otros sectores clasemedieros desplazados de la familia revolucionaria, aquellos que se mostraron detractores del régimen del general Cárdenas, se incorporaron a la CCM, organización que probablemente –según dice Alicia Gojman- recibió el apoyo financiero de organismos patronales igualmente descontentos con las tendencias bolcheviques del gobierno. Esta oposición terminó vinculada, directa o indirectamente, con el disidente perremista Juan Andrew Almazán, candidato a la presidencia en 1940 contra el candidato oficial, Manuel Ávila Camacho. [Gojman de Backal, 2000, 202-204] En efecto, en carta dirigida a Almazán el 11 de agosto de 1939, la CCM le anunciaba la formación del Comité Almazanista “Pro Civismo”, “de acuerdo a la creciente simpatía que existe por usted como candidato a la Presidencia de la República” y para poner a disposición de su campaña “un contingente no menor de mil doscientas gentes a caballo […] contingentes de oradores de primera fuerza, bandas de música particulares, etcétera”. [“Carta dirigida al Señor general de división Juan Andrew Almazán, 11 agosto de 1939”, Documentos varios de la CCM, en Pérez Montfort, 1993, p. 209-210.]


Manuel Ávila Camacho
La decisión de la CCM de apoyar a Almazán no sólo se basó en cierta afinidad ideológica, sino también en las necesidades materiales de la organización, que hacia el final del sexenio acusaba una marcada fragilidad económica. La elección del “moderado” Manuel Ávila Camacho como candidato oficial a la presidencia para el sexenio 1940-1946, en lugar del “radical” Francisco J. Mújica, hizo que los sectores patronales confiaran en que las prácticas “socialistas” del presidente saliente serían erradicadas y consideraran inútil continuar financiando organismos como la CCM. Las penurias económicas de esta organización eran tales, que al final debió cambiar su exclusivo domicilio en el número 40 de la avenida Reforma 40 –otrora beneficencia de pan y leche para niños “afectados” por las huelgas- por una pequeña oficina en la calle Colón. Así pues, la CCM esperaba recibir algún patrocinio a cambio de su esforzado apoyo a la candidatura de Almazán, pero el dinero nunca llegó, y con el triunfo del candidato Ávila Camacho quedó sellado el final de esta organización civil de oposición al cardenismo.

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Fuentes

GOJMAN DE BACKAL, Alicia, Camisas, escudos y desfiles militares. Los Dorados y el antisemitismo en México (1934-1940), prólogo de Friedrich Katz, México, Fondo de Cultura Económica/UNAM- ENEP Acatlán, 2000, 566 p.

PÉREZ MONTFORT, Ricardo, “Por la patria y por la raza”. La derecha secular en el sexenio de Lázaro Cárdenas, México, UNAM-Facultad de Filosofía y Letras, 1993, 228 p.

VON MERTZ, B., RADKAN, V., SPENSER, D., PÉREZ MONTFORT, R., Los empresarios alemanes, el tercer Reich y la oposición de derecha a Cárdenas, México, Secretaría de Educación Pública/ CIESAS, 1988, II, 390 p.

3 comentarios:

Karlyle dijo...

Muy interesante lo que arroja su carpeta de Trabajos Escolares. Me preguntaba sobre los estudios de los hermanos Sáenz de Sicilia. Supongo que estudiaron leyes. Sabes más sobre eso? Dónde estudiaron? Cuántos años tenían al formar la CCM? Besos!

OZ dijo...

Karlyle: esperaba encontrar mi cuaderno de notas sobre la oposición en el sexenio cardenista -en el que esperaba hallar datos que te fueran de utilidad- pero me dí cuenta de que lo tiré. De cualquier modo, todo lo que conocí de la CCM y los Sáenz de Sicilia, según recuerdo, proviene del libro de Pérez Montfort, Por la patria y por la raza... Recién encontré un artículo de Garciadiego sobre este tema, y no dice mucho más sobre los Sáenz -también basado en P.Montfort-, aunque sí precisa que Enrique fue abogado y anduvo en fallidos 'bisnes' financieros:
http://www.istor.cide.edu/archivos/num_25/dossier2.pdf
En AGN hallé algunas referencias a juicios mercantiles de Enrique en los 20.
Sería muy interesante una investigación más profunda.
Saludos

Karlyle dijo...

Oooh! Muchas gracias. Sí, estaría bueno rastrear eso..., luego te cuento mejor en lo que ando. Te mando un abrazo!